desde el Atlántico hasta al Golfo del Leone (parte IV: de paso por BCN)

El 22 de agosto zarpamos desde Sóller para ir a fondear en la famosa Sa Calobra, una cala verdaderamente inpresionante! Y gracias a nuestro potente auxiliar pudimos bajar a tierra y disfrutar de este milagro de la naturaleza, un paisage de señor de los anillos, con acantilados, cuevas, lagoon y un panorama de la ostia! La mañana siguiente levamos el ancla y pusimos rumbo a Barcelona… una travesía de 92 millas. Se suponía que iba a haber un poquito de viento almenos por el día… sin embarco no hubo rastro de briza por las primeras 2 horas, además de que la navigación era muy incomoda debido a una mar de leva por el través. Así que, a 11 millas mar adentro, tomé la dura decisión de volver a Sóller. Después de navegar 20 millas inutiles, fondeamos en la concurrida bahia, y me fuí nadando a tierra para comprar unas cervezas frias (de consuelo), ya que nuestro auxiliar ya estaba desinflado y estibado.


La decision de retrasar de un día la travesía resultó ser muy acertada: el 24 de agosto, a las 10 de la mañana salimos ciñendo en un buen fuerza 3/4, rumbo directo hacia Garraf, y nos tiramos 12h así, cubriendo a vela 58millas. A las 20:30 festejamos con una copa la mitad de la travesía, un esplendido anocheser por babor y la luna llena ya alta en el cielo por estribor… La noche transcurrió tranquilamente a motor y piloto automatico, y al amanecer teníamos la costa del Garraf a pocas millas en nuestra proa. A 4 millas del puerto, a las 8 de la mañana, vi un hombre en el agua agitando los brazos para atraer mi atención: puse rumbo hacia a el, que estaba a unos 100 metros de un zodiac… en principio no tenía muy claro que le estaba pasando, pero cuando fuí cerca y me pidió que le tirara un aro entendí: estaba pescando solo, y se cayó, y no pudo volver a subirse a la barca, que además se iba alejando con la briza terral que había empezado a soplar… Rescatamos el pescador y lo dejamos en su zodiac: estaba traumatizado por el susto y no acabava de repetir que le habíamos salvado la vida!
Una vez en puerto, nos dedicamos a una gran limpieza del barco, interior y exterior, endulzado y secado de las velas, baño en suavizante para toda la cabullería, etc. Al otro día saqué la Sylphide a varadero, para remediar al error de la linea de flotación (que había pintado demasiado baja) y de paso retocar los golpecitos que se había tomado en estos 2 meses de viaje. Además le pinté en las aletas el símbolo de los 15 nudos de viento… a ver si le trae suerte y le propicia largas travesías con 15kn por la aleta!!


Como siempre BCN te lía, así que pasaron 8 días antes de poder volver a zarpar, no sin ántes haber vistitado al viejo Susto, que estaba de veranéo en el monte esperando mi regreso…
Además, para ir a Francia, tuve que reclutar una nueva tripulante (ya que Flavia se puso enseguida a currar para levantar un poco nuestras machacadas economías!).

(Singladura del viaje: 104 mn)

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